La alimentación del paciente

Para el paciente ostomizado es fundamental realizar una buena nutrición a fin de recuperarse del proceso quirúrgico experimentado o del tratamiento de quimioterapia o radioterapia, ya que estas situaciones ocasionan un gran consumo energético obligando a veces al organismo a consumir sus propias reservas corporales para obtener la energía necesaria. Esa es la razón por la que es posible que usted se encuentre débil e incluso experimente falta de fuerza a nivel muscular.

Durante su convalecencia, ha de ser paciente y permitir que su organismo se tome su propio tiempo para recuperarse a base de una alimentación equilibrada en la que no falte ninguno de los elementos nutritivos necesarios (hidratos de carbono, grasas y proteínas).

Si ha tenido una pérdida de peso importante, ha de tener una mayor precaución en que su alimentación sea completa, asegurándose en especial un buen aporte de proteínas (a base de comer carne, pescado o huevos) y no dejándose vencer fácilmente por la falta de apetito, ya que la buena nutrición es la clave para su pronta recuperación, no solo física sino también emocional.

Imagen de proteínas

Un buen método para aportar proteínas a la dieta de una persona en proceso de recuperación que está demasiado inapetente como para comer carne o pescado es tomar clara de huevo (aproximadamente una al día). La clara de huevo puede tomarse como preparado comercial de forma pasteurizada (lo que permite añadirla fácilmente a la sopa o consomé del paciente) o, si no existe diabetes, puede tomarse en forma de pastel (merengue).

 

Posibles restricciones alimenticias

 

Según nuestra experiencia, el hecho de tener una ostomía digestiva no significa que el paciente esté condicionado a comer de una forma especial, introduciendo alimentos extraños a su costumbre o eliminando por completo algunos deseados.

Por lo general, no se aplican demasiadas pautas restrictivas, salvo algunas recomendaciones generales que se indican a continuación. En nuestra opinión, puede ser más beneficioso para el paciente retomar progresivamente sus hábitos alimenticios, que exponerlo innecesariamente desde el principio a una dieta demasiado compleja.

 

Después de la vuelta a casa, es conveniente incorporar los alimentos poco a poco, de manera progresiva y en pequeñas cantidades para comprobar si son bien tolerados. Si hay problema con algún alimento, se recomienda hacer una segunda prueba más adelante, antes de descartarlo definitivamente del menú. El seguimiento frecuente del paciente en nuestra consulta nos permitirá aplicar correcciones dietéticas cuando sea necesario, en función de la evolución del propio paciente. Por lo demás, las pautas recomendadas son:

 

  • Dieta sana y variada que incluya todos los alimentos para garantizar al organismo un buen soporte energético.

 

  • Beber mucha agua o líquidos cada día.

 

  • Seguir un horario regular para las comidas, para acostumbrar al intestino a un ritmo de funcionamiento uniforme.

 

  • Comer con tranquilidad dedicando tiempo a la comida y masticando muy bien los alimentos.

 

  • Aunque no se recomienda la ingestión habitual de alcohol en gran cantidad, si usted acostumbra a saborear algo de vino en las comidas o alguna cerveza en reuniones sociales, no se aconseja que deje de hacerlo por estar ostomizado, ya que ese pequeño disfrute puede ayudar mucho a su recuperación positiva.

 

Evitar el aumento excesivo de peso

La vuelta a casa y la alimentación sana ayudan a recuperarse y suelen suponer una cierta ganancia de peso. Una vez recuperado de la intervención y/o del tratamiento recibido, no es aconsejable que usted engorde, pues el aumento excesivo de peso modifica la forma de la pared del abdomen, dificulta la adaptación y adherencia de la bolsa y facilita la aparición de una hernia a nivel del estoma o de la cicatriz de la intervención.

 

Es aconsejable que controle su peso de forma periódica y, si necesita reducirlo, consulte con su médico de cabecera para que le indique una dieta de adelgazamiento.

 

La dieta en la ileostomía

 

  • Es muy importante beber entre 1,5 y 2 litros de agua o líquidos cada día a base de: agua, zumos, infusiones, licuados de frutas o verduras, etc.

 

  • Comer en pequeñas cantidades y fraccionar la dieta en 5 o 6 tomas diarias.

 

  • Masticar bien los alimentos, despacio, con la boca cerrada y ensalivando correctamente.

 

  • Comer de una forma relajada y disfrutando de la comida, con un horario regular y sin prisa. Evitar el estrés.

 

  • Las verduras de fibra larga (borraja, espinacas, cardo, espárragos, acelga…) deben cortarse con cuchillo a pequeños trozos de aproximadamente un centímetro, tanto si se consumen crudas como o cocidas (no es suficiente con aplastarlas con el tenedor). Las fibras largas de estas verduras, no se digieren totalmente en el intestino y pueden formar bolas que tengan dificultad para salir por el estoma ocasionando una obstrucción.

 

  • Es aconsejable el aporte en la dieta de bacterias lácticas, mediante el consumo de yogures con Bifidus Activo (tipo bio) o Actimel

 

  • Es aconsejable cocinar siempre con aceite de oliva

 

  • Si se necesita espesar las heces cuando estas sean demasiado líquidas, hay que seguir una dieta pobre en fibra que favorezca un tránsito intestinal más lento y facilite la absorción del agua y los nutrientes.

 

La dieta en la urostomía

 

  • Beber entre unos 2 litros de agua o líquidos cada día a base de: agua, zumos, infusiones, licuados de frutas o verduras, etc.

 

  • Aumentar el aporte de vitamina C incluyendo en su dieta gran cantidad de fruta y verdura rica en ella. Esta vitamina ayuda a prevenir la infección de las vías urinarias al aumentar la acidez de la orina inhibiendo el crecimiento de bacterias perjudiciales.

 

  • Verduras ricas en vitamina C: perejil, verduras de hoja muy frescas (espinacas, col, brécol, nabo o coles de Bruselas), pimiento, guisantes, tomates rojos y pepinos.

 

  • Frutas ricas en vitamina C: kiwi, fresas, naranjas, limón, mandarinas, pomelos, grosella y papaya.

 

  • Otra fruta muy recomendable para las personas urostomizadas son los arándanos (rojos y azules) ya que también ayudan a inhibir las infecciones urinarias.

 

Tomar estas frutas y verduras, sus zumos o licuados con regularidad tras una urostomía será una buena práctica que facilitará la ausencia de infección en la orina.

 

  • Otros alimentos a tener en cuenta para la persona con una urostomía son aquellos ricos en carotenos que, además de ser potentes antioxidantes, protegen el revestimiento epitelial del tracto urinario. Entre dichos alimentos están:

 

  • VERDURAS: zanahorias, perejil, espinacas, berros, endivias, acelga, puerros, tomate, lechuga, pimiento, guisantes, coles, calabaza y brócoli.

 

  • FRUTAS: melón, melocotón, albaricoque, papaya, nectarina, caquis, nísperos y plátano.

 

  • Los espárragos modifican el olor de la orina de manera que tras la ingesta de éstos puede notarse un olor más fuerte que no debe confundirse con ninguna complicación.

  

Ileostomía y medicamentos

 

El tránsito más rápido del contenido intestinal que tiene el paciente con una ileostomía puede reducir la absorción de algunos medicamentos y por lo tanto alterar su efecto terapéutico por lo que es fundamental que, después de la operación, advierta a todos sus médicos que usted tiene una ileostomía para que puedan modificar los tratamientos prescritos, si es necesario.

 

Por lo general se recomienda:

 

  • Utilizar presentaciones de medicamentos de absorción rápida (tabletas sin capa, líquidos o jarabes). Aunque estas no sean las mejores formas en cuanto al sabor, sí son las más recomendables en cuanto a la absorción.

 

  • Las grageas y comprimidos se pueden triturar, pero no conviene romper las cubiertas de las cápsulas por posibles efectos indeseados.

 

  • El envoltorio o cubierta de las cápsulas no se disuelve en el intestino aunque se haya disuelto su contenido por lo que puede aparecer en las heces.

 

  • Si se observa en las heces la presencia de algún medicamento sin disolver debe advertirse al médico.

 

  • Si la mujer a la que han practicado una ileostomía tomaba anticonceptivos orales, debe consultar con su médico el cambio de método anticonceptivo pues la vía oral no resultará a partir de ahora segura para administrar este tipo de tratamiento ya que está alterada su absorción.

 

 

 

Otros consejos dietéticos

 

¿Cómo evitar el exceso de gases?

 

La cantidad de gas que produce el aparato digestivo de una persona depende de distintos factores. Si usted tenía exceso de gases antes de la operación, es probable que suceda lo mismo después de la misma. El gas intestinal se puede deber a la ingestión de aire o al consumo de bebidas gaseosas, fumar, mascar chicle o masticar con la boca abierta.

 

Si el exceso de gases supone un problema para usted, puede intentar evitarlo:

 

  • Bebiendo poca cantidad de líquido durante las comidas (agua, vino, zumos), sin gas y sin utilizar porrón, bota, botijo o paja para chupar.
  • Comiendo lentamente, masticando y ensalivando bien los alimentos.
  • Evitando el posible mal ajuste de su dentadura postiza.
  • Evitando chupar caramelos y mascar chicle.
  • No fumando.
  • No hablando acaloradamente mientras come.
  • Evitando hacer ruidos deglutorios al beber.

 

 

En cuanto a la alimentación puede ser útil reducir el consumo de:

 

  • Legumbres: Habas, alubias, garbanzos, lentejas, guisantes… (puede tomarlas en purés o bien pasadas por el “chino”).
  • Verduras: Col, coliflor, coles de Bruselas, repollo, alcachofas, nabos, espinacas, acelgas, lechuga, espárragos, pepino, pimiento.
  • Hortalizas: Cebolla cruda, patatas, rábanos.
  • Cereales: cereales integrales, arroz, pan y harinas integrales.
  • Frutas: evite tomar pasas, albaricoque, plátanos, piña y ciruelas. Tome preferentemente frutas maduras y peladas: melocotón, manzana, pera, melón, sandía, kiwi.
  • Chocolate, bebidas gaseosas, refrescos de cola, cerveza, vino tinto.
  • No tome más de un vaso al día.
  • Disminuya el consumo de yogurt y quesos frescos.
  • Azúcar (utiliza sacarina en su lugar).
  • Limite el uso de tomate, apio y zanahoria en las ensaladas. Tome el tomate preferentemente pelado.

 

 

Si consume fármacos para controlar el problema de gases debe tener presente que suelen ser poco eficaces y que siempre es preferible evitar el consumo innecesario de medicamentos.

 

Si el gas eliminado le resulta molesto porque hincha demasiado la bolsa no intente liberarlo pinchándola ya que el gas sin filtrar generará un olor no deseado y favorecerá la fuga de las heces.

 

 

¿Cómo reducir el olor de las heces?

 

El olor de las heces puede disminuir si se incorpora a la dieta: mantequilla, perejil, yogurt, queso fresco o cítricos.

 

Para facilitar la buena digestión…

 

Tomar una infusión de TOMILLO (50%) + SALVIA (30%) + HINOJO (20%). Hervir durante 2 ó 3 minutos una cucharada sopera de esta mezcla, en un litro de agua, dejar reposar unos minutos y beber durante el